Igualdad de géneros

No quiero la pena para nosotras, ni la desconfianza, ni la sospecha. No quiero la paridad en número y mirar a mis compañeras pensando: ¿soy una cifra de relleno o de verdad valgo? Si se premia a Isabel Coixet en una gala de temática feminista huele a Goya de consolación, independientemente de la calidad de su obra.

Deriva: sábado 9.15 a. m.

Durante el tiempo de espera en un semáforo dialogo con el señor que hay al otro lado del paso de peatones: un anciano en plena forma que viste pantalón de pinza marrón, camisa clara y gorra roja de regalo.

La gorda y el niño con vulva

Yo tenía ocho años cuando supe que era gorda. Hasta entonces no lo había imaginado siquiera, y eso que me gustaba mucho mirarme al espejo (porque gorda no era, pero presumida sí). Mi profesora de primaria propuso hacer un ejercicio que venía en el libro, teníamos que contestar uno a uno, en voz alta, la siguiente pregunta: “¿Eres grueso o delgado?”.

Mi vida empieza hoy

Así que ahora he encendido el ordenador y he cogido un folio en blanco, virgen, y no un folio sucio, mancillado (es una diferencia muy importante, que determina la importancia), y he escrito: “Fechas importantes”. Luego me he dicho: “Mi vida empieza hoy”, y me he acordado de la canción de Sergio Dalma. La he buscado en Google, y he comprobado que en realidad es “La vida empieza hoy” (mucho más genérico e impersonal).

“The neon demon”, el placer de reconocerse y ser reconocido

The Neon Demon no habla de la belleza física, sino de todas las bellezas. La belleza encarnada —la femenina en este caso, la prototípica—, es una excusa. Una alegoría del ideal de ideales, de la búsqueda de la belleza en cualquier ámbito y el camino decepcionante, corrupto y tenebroso que conduce a ella.

“La Reconquista”, estrategias de usar y tirar

A pesar de que ellos tengan la sensación de ser “siempre principiantes”, lo cierto es que para llegar a esa conclusión han tenido que andar y volver al inicio muchas veces, hasta ser conscientes de ese eterno retorno.

Pido el poder y la palabra

“Por imperativo, abstención” suena ridículo, penoso, y busca la comprensión (dificilísima) por parte de quienes han soportado situaciones imperiosas durante los últimos años.

“Tarde para la ira”, al acecho del momento preciso

Algo tienen en común Raúl Arévalo —director de Tarde para la ira, por si aún no lo saben—, y José, el protagonista. Ambos han tardado ocho años en llevar a cabo su proyecto, y quizá por este motivo, por la larga espera, los dos conocen el valor de cada segundo.

“O los tres o ninguno”, un ejercicio contra la xenofobia

El director interpreta el papel de quien en realidad fue su padre, un abogado que luchó contra la dictadura del Shad y se escondió del fundamentalismo islámico de Jomeini, hasta que de forma clandestina escapó del país con su mujer.

‘Café Society’, amor chapado en oro

Vonnie y Bobby caerán en un estado de aceptación melancólica: conseguir lo que se desea suele ser complicado, pero en ocasiones, fantasear con ello compensa una vida llena de resignación. La pureza de los sentimientos y su perdurabilidad en el tiempo, ya son otro cantar.