‘Mientras seamos jóvenes’: Crono devorando a sus hijos con salsa de tofu

Hijos del tiempo y víctimas de él, arrastrados hacia la destrucción, la artritis y la infertilidad. Ni la dieta macrobiótica ni el look hipster pueden frenar la voracidad titánica de Crono. Siempre hambriento, ansioso,  receloso, según el mito griego: devora a sus hijos por miedo a ser destronado algún día. Finalmente, Zeus gana la batalla a su padre Crono, produciéndose el inevitable relevo generacional. Pero Zeus era un dios, mientras que Josh (Ben Stiller) y Cornelia (Naomi Watts) tienen la mala suerte de ser mortales, lo que reduce bastante sus posibilidades de vencer el paso del tiempo.

A principios del siglo XIX Goya retrató en ‘Saturno’ —dios romano equivalente a Crono—, la impiedad del tiempo contra la humanidad, reflejando a la vez, a la humanidad contra sí misma y su progreso. En un tono muchísimo más alejado, casi opuesto al tenebrismo de Goya, Noah Baumbach utiliza la sátira más luminosa para plasmar en ‘Mientras seamos jóvenes’ situaciones que retratan una sociedad a contrarreloj, devorada por la urgencia y la competencia más agresiva.

Los protagonistas, Josh y Cornelia, sobreviven en un limbo intermedio entre la juventud y la madurez. Tienen miedo de quedarse atrás (paradójicamente) si avanzan según las leyes naturales. Por ello, tratan de rebelarse contra el camino convencional, y ese inconformismo, a su edad, les lleva a parecer —de manera injusta—, infantiles.

Tal y como sucedía en el anterior trabajo de Baumbach, ‘Frances Ha’, el director  relaciona el hecho de “madurar” con casarse y tener hijos. Y yo vuelvo a preguntarme (como ya me lo pregunté con ‘Frances Ha’), si la madurez de una persona viene dada según sus nupcias y su prole. Quizás ese sea el objetivo de Baumbach: cuestionar si dentro de una sociedad llena de libertades y de opciones para escoger somos tan libres como se supone. O si por el contrario, la necesidad de encajar se acaba imponiendo.

Pero por otro lado la resistencia de Josh y Cornelia no parece muy sólida. Ya que, realmente, es una resignación. Ellos han intentado tener hijos. Quizás si no quisieran tener hijos el planteamiento sería bien distinto, pues estaríamos ante una pareja que nada a contracorriente, que escoge una opción de vida que aún hoy despierta cierto rechazo o incomprensión.

Mucho podría teorizarse a raíz de los temas que señala Baumbach en la película. Aspectos como el uso de las nuevas tecnologías, las relaciones sociales, la maternidad/paternidad, la ética dentro del sector cinematográfico y la propia velocidad de la vida,  se dejan caer envueltos en  píldoras humorísticas que en ocasiones rozan lo evidente, pero sin perder el ingenio. En su conjunto ‘Mientras seamos jóvenes’ tiene esa capacidad de las buenas comedias de hacer humor a través de la miseria humana. Baumbach representa a Crono devorando a sus hijos de manera sofisticada, aunque no por ello menos desgarradora. En un restaurante de moda y aliñados con salsa de tofu, Josh y Cornelia son seccionados para gusto de todos.

Artículo publicado en Novemagazine 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s