19 Festival de Málaga, Sección fuera de lugar (y tiempo)

Días 4, 5, 6, 7, 8 y 9. Se me ha acumulado el trabajo.

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Fotograma de ‘La noche que mi madre mató a mi padre’, película que ha ganado el premio del público y yo me alegro porque me gustó mucho

Lunes, 25 de abril

‘Quatretondeta’, de Pol Rodríguez tampoco me hace gracia. Comienzo a sospechar que se me ha caído la risa en algún sitio y la he perdido para siempre. Voy al pase de prensa con la única intención de ver a José Sacristán y comprobar que es de verdad y que su voz también es de verdad. “Alguien” le preguntó que si había notado el espíritu de Berlanga y Azcona en Pol Rodríguez. Si el cine fuera una religión, esa pregunta sería blasfemia. Aparte de una putada. Menos mal que Sacristán es un señor elegante, no solo en apariencia, y su respuesta fue muy prudente. Dijo que todos los directores con los que ha trabajado tienen algo común, y es el entusiasmo por sacar adelante un proyecto. En cuanto a lo de Berlanga contestó que Pol es más “cariñoso”, y que quizá se acerca más al Berlanga de Plácido. Pues sí, una manera sutil de decir que no se acerca ni de lejos. Aunque en el estilo se note la intención, la verdad es que Rodríguez no ha tenido astucia, o esa ironía necesaria para manejar el humor negro. Mi abuela, cuando dejé a mi primer novio, me dijo: “Hija, es que no tenía picardía”.

Martes, 26 de abril

‘Julie’, de Alba González de Molina, me recuerda a ‘Los exiliados románticos’ del año pasado, porque en el pase de prensa ofrece un dossier. Me parece curioso que las películas pequeñas cuiden los detalles y se esfuercen por ofrecer lo mejor, mientras que otras producciones con más pasta no te dan ni un puto folio en blanco y negro con la sinopsis. Eso dice mucho. La película me ha gustado, le doy un 6 en Filmaffinity, porque aunque no me parece perfecta me cae bien, es sincera, se le ve buena persona. No soporto las películas que intentan convencer al espectador de algo o demostrar lo que no son. Julie es honesta, y su directora tiene un año menos que yo. Esto último puede parecer irrelevante, pero nadie sabe la de gilipolleces que influyen a la hora de que guste o no una película. Apoyo a mi generación.

Mientras hago tiempo para ver ‘Gernika’, de Koldo Serra, voy a un chino. Compro un batido de fresa y galletas Oreo (la caja estaba llena de polvo, pero decido no mirar la fecha y morir si es necesario). De vuelta al Cervantes me encuentro con un accidente de bici: un chaval ha atropellado a un viejo en un cruce de calles. Cuando la gente lo levanta del suelo, el viejo saca fuerzas para empujar al muchacho dándole golpecitos en los hombros. El chico se deja porque asume la culpa, pero la gente los separa. Yo continúo comiendo mi desayuno colegial mientras camino y observo la escena: “Ajá, el teatro de la vida”.

(Aquí hago una elipsis de dos horas)

Ya he visto ‘Gernika’ y reprimo duramente las ganas de llorar, se me ha quedado un cuerpo muy chungo, pero sé —por lo que veo y oigo—, que a la mayoría le ha parecido mala. Estoy harta, joder, soy un salmón dentro de la corriente del pensamiento general. No sé si existen estudios psicológicos que determinan por qué una película gusta o no. Algún día haré un decálogo. ‘Gernika’ me parece incuestionable formalmente, el tema de “la verdad y el periodismo comprometido” me toca la fibra sensible y la nariz de María Valverde solo me hace pensar una cosa: ojalá nunca se opere.

Miércoles, 27 de abril

Me quedo en casa. Decido escribir críticas atrasadas el día que proyectan la película que gana el Festival: ‘Callback’. Todos los años me pasa lo mismo. Esta vez, además, conscientemente. El cartel me parecía horroroso y no encontré el tráiler. Para estos temas suelo ser bastante frívola/tajante/prejuiciosa: cartel feo = paso.

Jueves, 28 de abril

Hoy es el gran día. Cuando vi la programación del Festival solo había una película que no quería perderme: la de Isaki Lacuesta. Y por poco lo hago. Me levanté a las 8.30 de la mañana y no sé cómo (bueno sí, sí, lo sé), perdí el autobús de las 11.30. La película era a las 12 y no había combinación posible para llegar a tiempo. Bastante ofuscada y después de reprenderme en voz alta “Laura, en serio, LAURA, vas a estar dos horas pensando que NO ESTÁS VIENDO LA PELÍCULA”, llamo a mi madre por teléfono, solo por desahogarme, solo por el placer de contar la tragedia que acaba de suceder. Y me dice: COGE UN TAXI. Hostia tú.  No piensen que soy gilipollas, solo joven y precaria. En mi cerebro la opción “taxi” está registrada para casos de extrema urgencia. Solo soy resolutiva por debajo de los 5 euros.

El taxista era muy simpático, me cuenta que es arquitecto, le cuento que algún día espero que me paguen por ver películas, me dice que él aún sigue mandando proyectos a su antiguo estudio, le digo que nunca hay que dejar de hacer lo que a uno de verdad le gusta. Le doy 50 céntimos de propina y le digo ¡suerte!

Ya en el Cervantes una chica con linterna me indica un asiento, en el camino hacia mi butaca piso a un hombre mayor, “disculpe”, parece molestarle. No es para tanto, Solo he llegado 5 minutos tarde, de hecho, al poco de sentarme aparece en pantalla el título: ‘La propera pell’. Me tiro veinte minutos pensando que ese señor —sentado a mi derecha— no me ha mirado a la cara, que de verdad le he ofendido. A la media hora noto que me tira del bolso, lo miro y dice: “es que lo tenía encima”. Le quito el asa y digo: “Lo siento”, dos veces, por si esta vez me perdona. De verdad me cuestiono seriamente si tenía el asa encima. De hecho, poco antes él estaba invadiendo mi espacio con su codo. En realidad me quería robar el bolso pero me di cuenta y su plan resultó fallido. El patio de butacas del Cervantes es jodidamente incómodo y estrecho. Diseñado para enanos. Es la prueba evidente de que los españoles somos más altos ahora que hace dos siglos. Miro el reloj aprovechando un plano muy luminoso, son las 12.30, creo que ahora empiezo a ver la película.

En el pase de prensa pensé varias veces: “te quiero, mamá”. Y estuve muy atenta a la serie de preguntas estúpidas de los periodistas que trataban de saber si Emma Suárez era o no la madre de Àlex Monner (en la película). Es muy gracioso, porque a menudo las ruedas de prensa se convierten en una terapia de grupo donde los periodistas exponen sus frustraciones y sentimientos, y el director dice “sí, no, claro”, según las ganas que tenga de dar explicaciones sobre cosas de la película que deben quedar implícitas. Digo yo, si los directores se esfuerzan en crear una historia sugerente y con posibilidades abiertas, ¿qué coño van a contar?

La rueda duró hasta las 3 menos cuarto, y tuve que echar mano de mi “caramelo de emergencia”. Lo llevo para esos momentos en los que no hay comida cerca y preveo un desmayo inminente. Después acabé almorzando con Carlos Escolano, porque no nos cunde hablar, pero antes nos encontramos con Isaki Lacuesta, y cómo no, él lo conocía. Isaki me dijo: “Hola, soy Isaki”, me dio dos besos y yo, que ya sabía que era Isaki y tenía mi caramelo de emergencia en la boca, atiné a decir (léase con semitono de borracha): “Yo Laura, encantada”. No sé si me entendió bien. Luego, mientras se iba andando y diciendo adiós con la mano, le (medio) grité: “Enhorabuena, Isaki”. Luego me arrepentí, porque tengo voz de hormiga pisoteada.

Viernes, 29 de abril

Por circunstancias personales bastante bochornosas (me encantaría escribirlas pero hay un límite), no voy a ver la peli de Dani Rovira ni ‘Kóblic’. Por la tarde voy a la inauguración en una galería (puede parecer muy cool, pero lo cierto es que la vida me lleva por caminos elevados que jamás me harán rica). Después, Carlos Escolano se sumó a la cena con mis amigos y mi familia artística. Él había estado en la presentación del documental ‘La décadence’, porque su director ha incluido imágenes de un corto documental que hizo Carlos años atrás sobre Iván Zulueta (y que casualmente también lo seleccionaron en el Festival de Málaga). Me contó que para grabar algunos planos se coló varias veces en la casa abandonada, tras su muerte, para registrar el paso del tiempo. “Estás muy loco tío”, nunca había tenido la necesidad de decirle a alguien a la cara que está loco (de manicomio) con admiración.

Sábado 30 de abril

No voy a la lectura de palmarés porque para eso lo retransmiten en streaming.
Carlos Escolano sí que se lo montó bien, porque por la mañana entrevistó a Virginia García del Pino y luego se plantó en Madrid, para acabar en la proyección-concierto de ‘Los exiliados románticos’ y Tulsa en la Joy Eslava. Me da tanta envidia su cierre de festival que comparto por aquí su última y fantástica crónica. Además de las anteriores videocrónicas, también recomiendo su blog http://cinemistas.blogspot.com.es/

 

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Gran frase la de tu abuela.

    A mí “Gernika” no me pareció mala. Le he puesto un 6 en Filmaffinity, ya que nombras la web en tu texto. Eso es “interesante”, dicen. En algunos tramos me emocioné. Pero la historia de amor y ¡sobre todo! el beso con el manguerazo… ¡no! María Valverde y su nariz, o Sílvia Pérez Cruz, se tendrían que haber llevado el premio a mejor actriz por encima de Emma Suárez, pero supongo que eso, como casi todo, es cuestión de gustos.

    “Callback” está bien (otro 6), pero tampoco es para venirse muy arriba. Eso sí, me reí con la escena que pone la película patas arriba. No por la escena en sí, más bien por el salto que pegaron las chicas que estaban sentadas delante. No sé quiénes eran esas jovencitas, pero luego estuvieron a mi derecha en “La próxima piel” (prometo que no las seguía) y en la escena de los dos chicos con poca ropa se mostraron incómodas. Supongo.

    El Cervantes es para enanos, eso es. Excepto el escenario. Incluso en los baños de caballeros he notado que los urinarios están más cerca entre sí de lo habitual. Y durante las proyecciones hay de todo. A mí con el bolso de una chica me ocurrió lo contrario: lo apartó un poco mientras se disculpaba. Le dije que no pasaba nada pero no sé si me escuchó.

    Me apunto la página de Carlos Escolano y comparto tu envidia. Me perdí el estreno de “Los exiliados románticos” el año pasado porque estaba en el extranjero. Desde entonces he intentado encontrarla de alguna forma por internet (Resines, qué tal) y nada. Total, que hace unos días pedí la edición que sacan ahora (esta: http://www.cinenuevatribuna.es/articulo/magazine/exiliados-romanticos-edicion-especial-dvd-blu-ray-cd-preventa/20160408223039001954.html) y estoy deseando que llegue para verla por primera vez.

    Ah, me alegré mucho con los tres premios para “El perdido”.

    Por cierto, no saludé porque no te pongo cara más allá de la foto que aparece en Twitter, y la verdad es que no vi a nadie así por allí.

    Saludos.

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  2. Si no recuerdo mal, también le di la misma puntuación a ‘Gernika’, como dices hay cositas que chirriaban, y la historia de amor está un poco metida con calzador (creo que le falta más tiempo de fragua…), pero los personajes me gustaron mucho, y como dices, yo también creía que la Biznaga a mejor actriz se la iba a llevar María Valverde (no porque me hubiera entusiasmado excesivamente, pero la veía con posibilidades).

    Respecto a ‘Callback’, fíjate que ni habiendo ganado me suscita interés (es de esas películas que me dan pereza), pero algún día la veré si es que me puede la curiosidad. Yo también me sentí incómoda (aunque no sé muy bien si del mismo modo que estas chicas) con varias escenas de ‘La próxima piel’, pero al contrario de crearme rechazo lo vi como uno de sus encantos, por la capacidad que tiene para introducir al espectador en un entorno y una situación casi terrorífica. (‘El perdido’ no la vi, pero esta sí me llama la atención, si tengo oportunidad la veré).

    Sobre el patio de butacas y el Cervantes seguro que hay mil historias de malentendidos y conflictos no resueltos por culpa del poco espacio. (A mí, no sé por qué, cuando me siento en la la parte lateral derecha me duele la espalda… cosas que solo he experimentado en este teatro de Pin y Pon).

    Yo también estoy esperando el DVD especial de los exiliados (obligué a mi hermano a que me lo regalara), la vi en el Festival el año pasado y también en el cine cuando se estrenó (es un poco preocupante lo mío), así que creo que es evidente que me gustó mucho. ‘Los ilusos’ me la descargué de internet y la tengo en mi escritorio con mucho cariño (Resines, Jonás, qué tal), pero qué le vamos a hacer, todo vicio acaba conduciendo a la ilegalidad (en ocasiones).

    Igualmente si ves por ahí a alguien parecida a mi foto de Twitter pregúntale si se llama Laura, seguro que coincidimos en cualquier espacio/evento cultural 😉

    Un saludo!

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