‘Buscando a Dory’: peces revueltos en una lavadora

La gracia de Dory, su don para hacer reír desde la ingenuidad y su pequeño problema de memoria a corto plazo, llega a ser exasperante dada la explotación desmesurada del recurso. Parece que sus guionistas se han contagiado del “mal de Dory”, y diez páginas después no recuerdan qué habían escrito en la secuencia anterior.

‘Anomalisa’, no somos nada

Kaufman representa durante la primera parte del metraje lo que podría ser la situación de un hombre con una vida normal, tan normal, que al principio la película llega a ser tediosa. Las pequeñas píldoras de humor sarcástico conseguirán que el espectador se acerque a Michael Stone poco a poco, hasta convertirse en cómplice de su estupidez.