‘God help the girl’, sintonizando la voz interior

Los demonios de la cabeza no respetan las horas de sueño. Los problemas se propagan aprovechando el silencio antes de dormir. No hay obstáculos para la culpa. No hay lugar donde ocultar la frustración. Afortunadamente, existe algún método para tranquilizarse hasta que llegue Morfeo. Algunos rezan e intentan escuchar la voz de Dios. Otros, se…