‘El hijo de Saúl’, una promesa sin aliento

El derecho a usar la imaginación que otorga László Nemes al espectador privándole del segundo plano, permite, paradójicamente, ver la realidad de forma nítida. La escena se diluye entre el recuerdo lejano de algo que no conocimos, el presente que no queremos ver y el temor a un futuro gobernado por el horror de otros tiempos.