‘La juventud’, el futuro al otro lado del telescopio

Paolo Sorrentino, su director, hace caso omiso a las críticas de aquellos detractores que describieron ‘La gran belleza’ como un producto artificial y encorsetado, o incluso una mala copia de ‘La dolce vita’. Después de aquel Oscar en 2013, con ‘La juventud’ se reafirma en su apuesta por los personajes extravagantes, desorientados, patéticos, que se desenvuelven en un espacio entre onírico y psicológico (aquel que tan bien sabía representar Fellini, y que a Sorrentino no se le da nada mal).