Regina

Encontró el divino equilibrio devorando víctimas en su lecho los sábados por la noche y desayunando pan con vino los domingos. Llevaba una doble vida, aunque a veces los demás quisieran matarla con miradas de compasión forzada. No necesitaba redimir la culpa que otros le habían otorgado, sino dar gracias por su extraña naturaleza. Es…