‘Kiki, el amor se hace’ y Paco León se crece

Paco León mete el dedo (en la llaga) y juega con situaciones casi surrealistas para plasmar lo complicado que resulta hacer (o más bien construir) el amor a través del sexo. Porque no todo es orgasmo, también hay frustración, como en la vida real. Y esta es una de las herramientas emocionales más importantes (aparte del humor) que maneja el realizador para acercarse al público.